Escaleras para piscinas: tipos, normativa y cómo elegir la tuya
La escalera es uno de los elementos más importantes a la hora de construir o reformar una piscina, hasta el punto de ser prácticamente imprescindible. Permite que el acceso y la salida del agua sean seguros y cómodos, algo especialmente relevante en piscinas con una profundidad superior a 1,20 metros, donde resulta muy difícil entrar o salir sin ayuda de unos peldaños.
Más allá de la comodidad, las escaleras cumplen una función de seguridad fundamental: actúan como apoyo de los bañistas al entrar y salir del agua, y son especialmente necesarias si en casa hay niños o personas mayores.
Existen distintos tipos de escaleras para piscinas según el material y el sistema constructivo: las de obra, las prefabricadas y las desmontables. En las escaleras de obra, el revestimiento elegido es tan importante como su forma, ya que determina tanto la estética final como la seguridad de la zona. En este artículo repasamos todos los tipos de escalera, el papel que juega el gresite en ellas, y la normativa de seguridad que conviene conocer antes de instalar una.
Si hay niños y personas mayores en casa, es imprescindible que haya una escalera para que puedan disfrutar de la piscina sin problema.
Gracias a las múltiples opciones de escaleras disponibles actualmente, puedes incorporar una en el momento de construir la piscina o más adelante, una vez ya esté terminada.
Se suele pensar que las escaleras son solo un accesorio sin demasiada importancia, pero no podría estar más lejos de la realidad. Evitan tener que entrar de un salto cada vez y facilitan enormemente la salida, ayudando especialmente a niños, personas mayores y personas con movilidad reducida, además de aportar un valor estético nada desdeñable.
Las escaleras solo aportan beneficios, siempre que se instalen o construyan en el lugar adecuado, con la forma correcta, y revestidas con un material que garantice un buen agarre incluso mojado.
Existen distintas formas y características según el tipo de piscina. A continuación repasamos los tipos de escaleras para piscinas más utilizados y en qué situaciones es recomendable cada uno.
Tipos de escaleras para piscinas
Escaleras de obra para piscinas
Son las que se construyen con cemento, hormigón u otro material durante la propia obra de la piscina, y se revisten posteriormente con el mismo material que el resto del vaso. El gresite es, con diferencia, el revestimiento más utilizado en este tipo de escaleras, ya que su pequeño formato se adapta sin problema a peldaños, curvas y cantos redondeados.
Se trata de una estructura con varios peldaños que, una vez construida, queda fija y no se puede cambiar de lugar.
También es posible añadir una escalera de obra una vez la piscina ya está terminada, aunque lo habitual es construirla a la vez que el resto del vaso.
Dentro de las escaleras de obra existen, a su vez, distintos modelos según su forma y ubicación. Más abajo repasamos los tres tipos más utilizados: romana, en ángulo y rectangular, y cómo se comporta el gresite en cada uno de ellos.
Escaleras prefabricadas para piscinas
Son escaleras ya fabricadas que se pueden comprar e instalar en la piscina de forma sencilla, sin necesidad de obra. Se construyen con materiales pensados para uso en piscinas, como fibra, poliéster o acero inoxidable, y pueden ser verticales o ancladas al vaso.
Suelen ser resistentes y, en algunos casos, desmontables, lo que permite reubicarlas según convenga. Algunos modelos de poliéster se recubren también con gresite para conseguir un acabado prácticamente idéntico al de una escalera de obra.
Aunque nosotros solo trabajamos con revestimiento de gresite para escaleras de obra, conviene conocer la diferencia entre ambos tipos para poder tomar la mejor decisión para tu piscina.
Tipos de escaleras de obra para piscinas
Las escaleras de obra más utilizadas son la romana, la de ángulo y la rectangular. Cada una tiene un comportamiento distinto en cuanto a espacio ocupado, estética y comodidad de uso, y en las tres el gresite es el revestimiento de referencia por su capacidad de adaptarse a peldaños y cantos sin perder uniformidad.
Escalera romana para piscina
Es una de las más utilizadas en piscinas de obra. Se trata de una escalera con los peldaños en forma de arco o redondeados, que suaviza visualmente las líneas rectas de una piscina tradicional. Suele construirse con 3 o 4 escalones, en piscinas rectangulares o cuadradas, y se ubica en uno de los laterales de la piscina o en una de las esquinas.
Por su forma curva, este tipo de escalera es uno de los casos donde mejor se aprecia la ventaja del gresite frente a materiales de mayor formato: gracias al pequeño tamaño de sus piezas, se adapta a la curvatura de cada peldaño sin necesidad de cortes complejos, manteniendo un acabado uniforme en toda la escalera.
También existe la variante doble romana, que consiste en un semicírculo dividido en dos por un pasamanos central, habitualmente instalada en los laterales de la piscina.
Escalera de ángulo para piscina
Es el tipo de escalera más empleado, ya que es fácil de construir, cómoda y ocupa poco espacio. Como su nombre indica, se ubica en uno de los ángulos o esquinas de las piscinas rectangulares tradicionales, y cuenta con alrededor de 4 escalones que permiten llegar hasta el fondo del vaso.
Puede construirse partiendo de la esquina hacia uno de los laterales, quedando paralela a este, o de frente hacia el lado contrario de la piscina, pero siempre arrancando desde la esquina. Es, además, la opción más recomendable en piscinas de dimensiones reducidas, precisamente por el poco espacio que ocupa. En este tipo de escalera, el gresite permite además continuar el mismo revestimiento del vaso sin interrupciones visuales, ya que se trata del mismo material que ya recubre el resto de la piscina.
Escaleras rectangulares para piscinas
Son escaleras en forma de rectángulo o cuadrado que se construyen ocupando todo el ancho de uno de los laterales de la piscina. Su uso ha ganado terreno en los últimos años porque aportan un aspecto mucho más moderno que las escaleras tradicionales. Suelen construirse con peldaños anchos, sin sobrepasar los 4 escalones, y pueden instalarse en piscinas de formas muy diversas. Una de sus ventajas adicionales es que, gracias a su anchura, también pueden funcionar como zona de asiento dentro del agua.
Por motivos de seguridad, en este tipo de escalera es especialmente recomendable emplear gresite antideslizante, ya que su superficie con microtextura mejora notablemente el agarre en los peldaños anchos, justo la zona donde se concentra la mayor parte del tránsito al entrar y salir de la piscina.
Tipos de escaleras prefabricadas para piscinas
Este tipo de escalera se fabrica con materiales plásticos, poliéster o fibra, y también en acero inoxidable. A continuación repasamos las variantes más habituales.
Escaleras de acero inoxidable
Son escaleras verticales fabricadas en acero, lo que las hace muy resistentes a la presión del agua. Suelen incorporar accesorios antideslizantes y pasamanos para mayor comodidad y seguridad. El tamaño varía según el fabricante, pero la mayoría permiten llegar hasta el fondo de la piscina.
Escaleras de plástico
Son escaleras de tamaño compacto, con peldaños de plástico y pasamanos de acero. Se fabrican en formato vertical y suelen contar con 3 peldaños.
Escaleras de poliéster
Vienen en tamaños estándar para la mayoría de piscinas, aunque también pueden fabricarse a medida. Están elaboradas con poliéster, un material resistente a la presión continua del agua. En muchos casos se recubren con gresite para conseguir un acabado prácticamente idéntico al de una escalera de obra, combinando la ligereza del poliéster con la estética y la resistencia del revestimiento vítreo.
Escaleras de fibra
Combinan plástico y fibra, por lo que son resistentes aunque algo menos robustas que otras opciones. Su gran ventaja es que son desmontables, por lo que pueden instalarse solo cuando se van a utilizar y retirarse del agua el resto del tiempo.
Por qué el gresite es el revestimiento más utilizado en escaleras de piscina
Más allá de la estética, hay razones técnicas muy concretas por las que el gresite se ha convertido en el material de referencia para revestir escaleras de obra:
Se adapta a cualquier forma sin perder uniformidad. Gracias a su pequeño formato, normalmente piezas de entre 25×25 y 50×50 milímetros, el gresite cubre peldaños, cantos redondeados y zonas curvas sin necesidad de cortes complejos, algo especialmente útil en escaleras romanas o con bordes suavizados.
Permite continuidad visual con el resto del vaso. Al ser el mismo material que reviste el fondo y las paredes de la piscina, la escalera se integra de forma natural en el conjunto, sin generar contrastes ni rupturas visuales no deseadas.
Existe en versión antideslizante. Para las zonas de mayor riesgo de resbalón, como los propios peldaños o el borde de salida, el gresite antideslizante incorpora una textura superficial que mejora el agarre sin renunciar al mismo color y acabado que el resto de la piscina.
Es resistente y de bajo mantenimiento. Al tratarse de un material vítreo de porosidad prácticamente nula, resiste bien el contacto constante con agua, cloro y otros productos de mantenimiento, conservando su aspecto durante años con una limpieza periódica sencilla.
Normativa y seguridad: lo que dice el Código Técnico de la Edificación
Aunque la normativa estatal del Código Técnico de la Edificación (CTE) aplica de forma obligatoria solo a piscinas de uso colectivo, sus criterios son una referencia muy útil también para piscinas privadas, ya que están pensados para minimizar el riesgo de accidentes. La sección que regula este aspecto es la SU 6, sobre seguridad frente al riesgo de ahogamiento, y establece, entre otros puntos:
Profundidad de la escalera. Salvo en piscinas infantiles, la escalera debe alcanzar al menos 1 metro de profundidad bajo el agua, o llegar hasta 30 centímetros por encima del suelo del vaso.
Distancia entre escaleras. Las escaleras deben situarse cerca de los ángulos del vaso y en los cambios de pendiente, sin que la distancia entre ellas supere los 15 metros. El objetivo es que cualquier persona que tenga dificultades en el agua pueda alcanzar una escalera en un máximo de 7,5 metros.
Peldaños seguros. Los peldaños deben ser antideslizantes, no presentar aristas vivas, y no deben sobresalir del plano de la pared del vaso. Esta exigencia técnica es precisamente la que hace del gresite antideslizante una opción tan recomendable en esta zona de la piscina.
Estos criterios son especialmente recomendables a tener en cuenta también en piscinas privadas, sobre todo si en casa hay niños, personas mayores o personas con movilidad reducida.
¿Qué escalera de piscina elegir según el tipo de piscina?
La variedad de escaleras disponibles permite encontrar la opción adecuada para cada situación. Estas son nuestras recomendaciones según el tipo de piscina:
Piscina de hormigón: admite cualquier escalera de obra (romana, de ángulo o rectangular), revestida con gresite estándar en el cuerpo de la escalera y gresite antideslizante en los peldaños, si se busca reforzar la seguridad. Si la piscina es pequeña, también es una buena opción instalar una escalera prefabricada de acero inoxidable.
Piscinas de fibra: suelen incorporar la escalera de fábrica. En caso de no traerla, lo habitual es instalar una escalera prefabricada de fibra, que en algunos casos también admite un acabado en gresite.
Piscinas enterradas: admiten cualquier escalera de obra revestida con gresite, o bien una escalera prefabricada de acero inoxidable.
Piscinas elevadas y desmontables: lo recomendable es optar por escaleras prefabricadas de fibra, plástico o poliéster.
Si ya tienes una piscina en casa y quieres añadirle una escalera, cualquiera de estas opciones puede ser válida según el material del vaso. Y si estás en fase de construcción, no olvides incluir la escalera en los planos desde el principio, eligiendo el revestimiento de gresite junto con el resto del vaso para garantizar un acabado coherente en toda la piscina.
Si quieres más información sobre revestimientos antideslizantes para escaleras de obra, puedes consultar nuestra sección de gresite antideslizante. También puedes visitar nuestra página de inicio para conocer el resto de nuestra gama de gresite para piscinas.